El Curriculum abre la puerta a nuestro posible
trabajo, pero es la entrevista la que nos lo asegura.
“Si
conoces a los demás y te conoces a ti mismo ni en cien batallas correrás
peligro; Si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una
batalla y ganaras otra; Si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás
peligro en cada batalla”.
Este fragmento del libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu nos da
la introducción perfecta para iniciar la entrega del día de hoy.
Es de vital importancia saber que dice nuestro
CV, conocer que hemos puesto y no dudar ante preguntas que el entrevistador nos
haga sobre la información que le hemos brindado a través del documento. Si
empezamos a titubear en las fechas o no podemos explicar con profundidad lo que
hemos visto y aprendido en los diferentes cursos que realizamos, la persona que
nos haga la entrevista comenzara a dudar de cuan cierta es la información que
le hemos brindado en nuestro curriculum y la puerta que nos abrió poco a poco
comenzará a cerrarse.
Conocer la organización que nos hará la
entrevista es también algo que debemos estudiar antes de presentarnos ya que
esto demostrara que nuestro interés para formar parte de la institución es genuino y va más
allá de “probar suerte mandando nuestro CV”.
La mayoría de los casos, la entrevista es
acordada para el día siguiente al llamado telefónico y es en ese tiempo donde
pueden investigar sobre la empresa. Entren a la página web para investigar cuál
es su historia e interiorizarse en la cultura, la Misión, Visión y Valores de la
compañía. Conocer esto es muy importante para poder diferenciarse con los demás
candidatos.






